He estado habitando la orilla de un río.
La niña de ojos calcinados busca piedras en el fondo
de ese río.
Busca piedras pero no busca piedras.
... Busca pepitas de oro y arcoiris de estoicismo y telescopios
(entre las piedras)
Y busca sus manos que buscan
entre las piedras.
La niña de ojos arrancados ha vaciado ese río
(porque lo ha llorado todo)
y sus manos se desarmaron de buscar entre sus lágrimas.
La niña busca manos para buscar piedras
para encontrar manos,
las había perdido mientras sus manos buscaban sus ojos.