hoy el primer día fresco del año hay niebla, una niebla muy blanca. es temprano. miro hacia afuera. sé que hay edificios al fondo pero no los veo, apenas una marca fantasmagórica de su existencia.
estuve intentando recordar esa tarde después del instituto. estaba federico corti, estaba ezequiel? o se llamaba matías? o martín? y había un morochito, yo siento que eran tres. por por momentos realmente me pregunto, estaba federico corti ahí? esa tarde, en la casa de caro, tomamos el ascensor? recuerdo poco. recuerdo las manos de caro, su boca provocadora, sus dientes cortitos, infantiles, su manera de moverla, de mostrar su lengua, de mirarte así, con la boca, a todos, sin restricción. esperar en el living con dos de los chicos, eran tres en total?? recuerdo estar tirada, sin preocupaciones, en el sillón, esperando con ellos. los chicos ansiosos. caro manejando toda la situación como si ya lo hubiera hecho mil veces, como si lo hiciera siempre. recuerdo una decepción, no sé de quién, la espera, el misterio, cómo sería lo que pasaba en la pieza, del otro lado de la puerta cerrada, cómo haría ella para ejecutar su promesa: una paja a cada uno. si venían los tres a su casa. ese era el trato. porque federico corti era el chico más lindo del curso, y a caro no le daba mucha bola, hacía el ingreso para el pellegrini. los otros dos nos caían bien. creo que ninguno de los tres nunca se fijó en mí, aunque al tercero yo nisiquiera lo recuerdo. pero nadie se fijaba en mí. yo era una sombra. un npc de un jueguito.
lo que recuerdo es un comentario, de uno de ellos que no era fede, que no era el más lindo, el real objeto de deseo, al salir de la pieza, sin que nadie le pregunte 'apenas me tocó un poquito la pija' teníamos 12 o 13 años, era verano, acabábamos de terminar el primario. con ninguno volví a hablar, ni siquiera los tengo en facebook. perdí el contacto con todos cuando cerró MSN.
