BUNKER

escribo estas palabras desde un editor de texto plano

martes, 26 de agosto de 2014

they will see us waving from such great heights

soy un pasacalles
sos la hojas 
que la tormenta tira
te enganchás 
en mis
aeroventilas
fundamentales
juntos
ondeamos
en el viento
al final
buscar desesperadamente
alguien que descifre mis silogismos
al pedo si soy ideogramática


entrar al barrio a gran velocidad
atravesar la plaza
es así
mi casa me absorbe
como un imán acerca leeeentamente
una viruta de hierro
tal cual
quieta inmóvil como un perro
vigilante fichador
puedo llegar planeando por el asfalto
saludando a todos los vecinos
estamos en un pozo
constitución es como la parte 
más blanda del barrio
la depresión
es sólo geográfica
lo sabés si venís
un sábado tipo 4 am 
por eso dicen que de la droga
y del barrio
es difícil salir

domingo, 17 de agosto de 2014

todo lo que tuvo que pasar
hasta que entendí
amarte a vos
es como amar una utopía
o pensar demasiado en el futuro

hay que amar las cosas 
que nos mantienen en el presente
el dulce de leche
la manzana acaramelada
un equipo de fútbol
la poesía
las fuerzas físicas que hacen factible
pedalear y mover una bicicleta
mientras está llegando la primavera


sábado, 16 de agosto de 2014

yo tampoco vivo en ningún país
ni tomo ninguna marca de agua
pero tengo equipo de fútbol
eso mantiene el arraigo a flote
imaginate si los átomos pensaran
tomarían conciencia
de su fugaz existencia
de su movimiento riesgoso
de su poder energético
y a veces se quedarían helados
igual que nosotros


vos te pensás
que hay gente que piensa 
que no está perdida?
lo que pasa es que los átomos
no piensan
si sólo fuéramos
nunca
nunca 
estaríamos perdidos
estuve amándote
todo ese tiempo
como si eso cancelara
todas las cosas malas
después
arrebaté un tajito
y me di cuenta con el papel regalo
que te envolvía
fue que flashé

One’s destination is never a place,
but a new way of seeing things.

viernes, 15 de agosto de 2014

soy dañina
como el polen
en primavera

martes, 12 de agosto de 2014

por momentos
todos estamos en otra

sábado, 9 de agosto de 2014

cuando muere alguien hermoso
el mejor impulso es hacer
devolverle al mundo el balance
reponer la belleza que se fue

Panchu

Panchu corre por toda la casa. Pasa cada 28 segundos por la puerta de mi cuarto abierta. Es un giro complicado que siempre la hace derrapar un poquito. Ella corre por toda la casa. La veo dar vueltas. Una dos tres cinco cien mil vueltas. Panchu salta sobre cualquier obstáculo posible. Cada vuelta de Panchu me siento un poco más feliz.

Panchu corre por toda la casa, yo espero. Elegí el lugar más estratégico en función de su recorrido. Espero como si no esperara, Panchu no llega a sospechar. Creo que está lista. Va a pasar. Un segundo y medio tengo que correr a Panchu para interceptarla. Sin embargo con suavidad la levanto justo antes de que llegue al clímax de su salto majestuoso sobre la cama king size paterna. La levanto suavemente desde las axilas y corro mientras le acerco mi cara a su cuerpito tan suave. Panchu piensa que finalmente está volando. No le sorprende, es consecuente a su calidad de ser vivo superior, amo y señor de todo territorio. Antes de que descubra que todavía no encontró el nirvana felino que le otorgara el poder del vuelo libre, la acerco a mi cara. Panchu minirronrronea de la emoción. La escucho minironrronear y la acerco a mi cara lo más sutil pero rápida posible. Panchu tiene un corazón chiquito. El corazón de Panchu reborbotea, mide exacto un intervalo temporal, pero con swing. A cada tu-túm siento que el mundo tiene más sentido. 

Suelto a Panchu que sigue corriendo. Paso por el baño y me sigue para pedirme otro hisopo más, yo hoy ya le di cinco, los destruye un poco y los ordena en un rincón de la cama. Cuando se cansa de correr los transporta. Los lleva de esa cama a otra cama, a otro rincón. Yo le niego a Panchu su hisopo y ella piensa que en realidad por hoy tiene suficientes para ordenar. Panchu no sabría qué hacer si los hisopos se agotaran.

Panchu acarrea de a uno los hisopos hasta mi cuarto. Los pone en la esquina de la cama. Los mira un segundo. Busca una posición de control, se sube al ropero y ahí sí, se tira a descansar mientras contempla satisfecha todo su imperio.
We've come too far to give up who we are
shabiduría popular de la mano del corte + comercial